por
Roger Smalling,
D.Min
El legalismo se
define como la aplicaci—n de leyes y de reglamentos como medio para alcanzar la
justificaci—n o la santificaci—n. El esp’ritu del legalismo se expone en las
palabras siguientes del ap—stol Pablo:
Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. Romanos 10:2-4
El legalismo sigue
modas al transcurrir el tiempo. En el primer siglo, el Žnfasis de los
legalistas era sobre cuestiones de comida y observaci—n de fiestas religiosas.
Por eso Pablo ten’a que tratar mucho con preguntas que surg’an sobre estos
temas. (VŽase 1Corintios Cap’tulos 8 y 9 con Romanos 14) Pero en nuestros d’as,
los legalistas enfatizan m‡s las cuestiones de ropa, en particular de las
mujeres.
Ejemplos de
legalismo entre cristianos modernos son las leyes absurdas siguientes: Es
pecado que la mujer lleve aretes; no debe llevar pantalones femeninos; no debe
cortarse el cabello; ni hombre ni mujer debe llevar joyas de oro; no hay que
comer chancho; los matrimonios no deben tener relaciones sexuales en los
domingos.
El legalismo no se
limita a estos ejemplos porque el legalista no carece de imaginaci—n para
inventar reglas humanas para quitar del cristiano su libertad en Cristo. El
prop—sito de esta lecci—n, en cambio, es aclarar al creyente la necesidad de un
equilibrio b’blico entre la libertad de consciencia en Cristo con la obediencia
al Esp’ritu de Dios.
La base psicol—gica
del legalismo es una combinaci—n peligrosa de la ignorancia con el orgullo
espiritual. Aunque el legalista se imagina muy entendido en las escrituras, en
realidad solo entiende algo de ellas, sin captar los grandes temas. No entiende
bien la suficiencia del sacrificio de Jesœs, la justificaci—n por la fe, el
proceso de santificaci—n y la relaci—n del cristiano con la ley divina. No
obstante, el legalista no vacile en juzgar a los dem‡s por no conformarse con
los criterios que el inventa. ÁEs interesante que Žl est‡ preparado de obedecer
a toda clase de reglamento excepto el de no juzgar a su hermano! Con buena
raz—n Pablo les trata de insensatos, necios y dŽbiles! (G‡latas 3:1,3; Romanos 14:1)
El legalismo es uno
de los problemas espirituales m‡s comunes en pa’ses cat—licos. Se puede suponer
que la causa de esto es la profunda influencia del catolicismo con sus ritos,
ceremonias y doctrina de salvaci—n por mŽritos.
Antes de proceder al
resto de este estudio, conteste a las preguntas siguientes para estar seguro de
haber entendido la introducci—n:
Preguntas Ciertas y
Falsas: Conteste C por Cierto o F por Falso a las preguntas siguientes:
1. _______El legalismo se define
como la aplicaci—n de las leyes de Dios a la conducta humana.
2. _______El legalista se imagina
muy entendido en los asuntos divinos.
3. _______El legalista entiende a
veces ciertas cosas de la Biblia.
4. _______El legalista tiene tendencia
juzgarles a los dem‡s.
5. _______El legalista entiende la
relaci—n entre el cristiano y la ley divina.
6. _______Al legalista le falta imaginaci—n
para inventar reglas humanas.
7. _______Los legalistas son
espiritualmente fuertes.
Frases para completar
Complete las frases siguientes:
8. La base psicol—gica del
legalismo es una combinaci—n de_____ A___________________con ___________________________.
9. Segœn Romanos 10:2, Que les hace
falta a los legalistas? _________________________________________
10. Romanos 10:3, el legalista
procura establecer______________ _____________________________________
11.En nuestros d’as, los legalistas
enfatizan cuestiones de _________________ pero en los d’as de Pablo enfatizaban
cuestiones de _______________y de ____________________________.
12. Los legalistas no entienden las
doctrinas importantes siguientes:
A. _______________________________________________
B. _______________________________________________
C. ________________________________________________
13. Pablo trata los legalistas de
_______________________, ___________________, y ______________________.
Para entender la
raz—n por la cual el legalismo es tan grave, es necesario comprender la justificaci—n
y la santificaci—n.
La justificaci—n quiere decir Òdeclarado justoÓ.
No significa Òser hecho justoÓ. Es un decreto divino en que Dios nos declara
legalmente aceptable ante su ley. Incluye el perd—n de pecados con la
imputaci—n del don de la justicia perfecta de Jesucristo. Imputaci—n significa, Òatribuirle a uno lo que pertenece a otroÓ.
(Romanos Cap’tulo Cuatro) Es decir, Dios atribuye al creyente, en un sentido legal,
la perfecci—n de Cristo.) La justificaci—n es un solo acto, no repetido e
irrevocable. No es un proceso.
Esta doctrina est‡
expuesta en cap’tulos importantes como Romanos Cap’tulos 3, 4, 5, y G‡latas 3 y
4 y tambiŽn Romanos 8:33. Simplemente quiere decir que Dios no acepta
acusaciones legales en contra de sus hijos, porque los percibe como justos
delante de su ley por causa de Cristo. En vista de que no hay grados en la
justicia perfecta de Cristo, es l—gico que no pueden existir grados diferentes
de justificaci—n entre cristianos. El nuevo nacido en Cristo no es menos ÇjustificadoÈ
delante de Dios que el m‡s grande ap—stol.
La santificaci—n, en
cambio, es un proceso y significa, Òser hecho santoÓ. La obra del Esp’ritu
Santo en el creyente es ense–arle al creyente a conformarse con la justicia
absoluta que tiene en el sentido legal por la justificaci—n. Aunque debemos
aplicar todas las medidas disponibles para alcanzar a la santificaci—n, las
escrituras indican que nadie puede santificarse a si mismo a causa de la
debilidad de nuestra carne. (Romanos 8:3-7) Por lo tanto, la santificaci—n es
una obra en que Dios es el autor y no el hombre. Es el fruto de la uni—n viva
del creyente con Cristo, obrado desde adentro, y por este motivo no puede ser
resultado de la aplicaci—n de reglamentos exteriores humanas. (1Tesalonicenses
5:23; Hebreos 13:20, 21; Juan 15:4; G‡latas 2:20; 5:22)
ÀExisten grados de
santificaci—n entre cristianos? Siendo un proceso que dura por toda la vida, la
respuesta es s’. Unos son m‡s santificados que otros.
Sin embargo, hay un
sentido especial en que la santificaci—n es absoluta. Esto consiste en que Dios
promete que se cumplir‡ infaliblemente la obra de santificaci—n en el creyente,
aunque no completamente en esta vida. Esta promesa maravillosa esta basada en
la voluntad soberana, incambiable e irresistible de Dios, manifestada en la
Cruz y aplicada por el Esp’ritu Santo a todo creyente. (Hebreos 10:10, 14; 1Tesalonicenses
5:23,24; Judas 24)
Escribe una
respuesta breve contestando a las dos preguntas siguientes:
1. ÀEn que forma contradice el
legalismo a la doctrina de la justificaci—n por la fe? __________________________________________________
2. ÀPorque el legalismo contradice
la doctrina de la santificaci—n? _________________________________________________
Los G‡latas hab’an
ca’do en el error de legalismo. Formaron una naci—n anti-cristiana, diciendo
que el cristiano ten’a que perfeccionarse por las obras de la ley despuŽs de
haber aceptado a Cristo. Es decir, no entendieron que la justificaci—n era totalmente por la fe, ni tampoco que la
santificaci—n era una obra divina interior y no obra humana de reglamentos
exteriores.
En este vers’culo
Pablo trata a los g‡latas de ÒinsensatosÓ por su legalismo. Aunque la palabra
es fuerte, es apropiada, considerando que el legalismo contradice a las
doctrinas esenciales del evangelio b’blico. Por decir, quien os fascin—, Pablo se queja de la ceguera espiritual que
acompa–a al legalista.
El legalista se
imagina muy obediente a Dios por lo estricto de las leyes humanas que se
impone. Pero Pablo, con las palabras, para
no obedecer a la verdad, demuestra que el legalista es desobediente.
En la œltima parte
del vers’culo, Pablo presenta la crucifixi—n de Cristo como el punto de partida
en su ataque. Hab’a presentado la cruz de calvario como todo suficiente para la
salvaci—n de los creyentes. El legalista, por a–adir sus leyes, da a entender
que la cruz es insuficiente que falta algo para completar la salvaci—n. ÁEs con
mucha raz—n que Pablo les trata de insensatos!
El segundo punto de
ataque es el ministerio del Esp’ritu Santo en el creyente. Por cinco preguntas
ret—ricas Pablo revela que el Esp’ritu trabaja en nosotros por la fe y no por leyes. En vers’culo 3, usa otro nombre para
expresar su disgusto con los legalistas —necios. Por las dos preguntas de este vers’culo, Pablo expone el
criterio err—neo del legalista, de que es aunque la salvaci—n sea por el
Esp’ritu de Dios, la perfecci—n depende del hombre.
Por la pregunta del
vers’culo Pablo indica que el legalismo puede da–ar la obra de gracia en el
creyente. ÒTantas cosas habŽis padecido en vano?Ó DespuŽs de haber sufrido la
persecuci—n por causa del evangelio de gracia, los G‡latas corr’an el peligro
de recaer en los mismos criterios humanos de sus perseguidores. Hasta los mismos
dones espirituales y milagros se manifestaban en ellos por la fe. Con la
pregunta del vers’culo 5, Pablo les hace ver la contradicci—n con el legalismo.
La vida de Abraham
era un ejemplo preferido de Pablo para explicar la doctrina de justificaci—n
por la fe. (Ver Romanos 4) vers’culo 6 es una citaci—n de GŽnesis 15:6. Es uno
de los pasajes preferidos de los ap—stoles, usado unos 5 veces en el Nuevo
Testamento. Este vers’culo subraya la vida de Abraham. No ten’a leyes. La Ley de
MoisŽs vino 430 a–os despuŽs. Tampoco ten’a mucho conocimiento. No ten’a nada
de justicia propia. Lo œnico que ten’a era la fe. Y Dios le justific—. As’, la
tercera doctrina que entiende mal el legalista es la justificaci—n por la fe.
Al decir, le fue contado por justicia no significa
que su fe fue aceptada en lugar de
justicia, porque la fe no es sustituida por la justicia. Significa que la fe
era el medio que Dios uso para comunicarle su justicia. (Esto se demuestra en
la gram‡tica del texto griego original.)
Un contraste entre
bendici—n y maldici—n se expone en vers’culo 9,10. Los de la fe son benditos.
Los de la ley son malditos.
Vers’culos 15-18
revelan uno de los puntos mas importantes en la Teolog’a B’blica: El Pacto con
Abraham GŽnesis 12. A este pacto lo llamamos el pacto de gracia, porque era un pacto sin condiciones. Abraham no
hizo nada para merecer el pacto. Dios sencillamente le escogi— para bendici—n,
sin mŽritos y sin leyes. El legalista no sabe que el pacto con Abraham es
incondicional. Pablo indica aqu’ que todo creyente en Cristo goza del mismo pacto
que Dios hizo con Abraham.
Sin embargo, no
podemos decir que la ley no sirve para nada. Sirve para instruir al cristiano
en lo que es pecado y justicia. Aunque la ley no justifica, necesitamos una
medida para saber que somos pecadores y que necesitamos un salvador. Por lo
tanto es un error el suponer que la ley no le sirve para nada al cristiano.
Aunque no sirve como medio de justificaci—n, sirve todav’a como definici—n de
las palabras justicia y pecado, haciŽndonos ver nuestro estado
perdido sin Cristo. La ley tambiŽn sirve para evitar que los hombres inventan
su propio criterio tocante a lo que es bueno y malo.
En este œltimo punto
se manifiesta m‡s el error legalista. As’ no somos justificados por la ley
divina, cuanto menos por los reglamentos humanos.
1. Pablo expone por lo menos cuatro
doctrinas importantes en G‡latas 3 que contradicen al legalismo. Cuales son?
A. _______________________________________________
B. _______________________________________________
C. _______________________________________________
D. _______________________________________________
Conteste Cierto o Falso a las preguntas siguientes:
2. _______El legalista es muy
obediente a la verdad segœn vers’culo 1.
3. _______La ley sirve en algo al
creyente. Vers’culo 19-29
4. _______El pacto con Abraham es
nuestro pacto tambiŽn. Vers’culo 29
5. _______El Esp’ritu trabaja en
los creyentes por una combinaci—n de fe con obras. Vers’culo 2, 5
Estar muerto con
Cristo significa un cambio total en prioridades y perspectivas. Estamos muertos
al mundo en el sentido de que las cosas materiales del mundo tienen poco
significado para el creyente. Resucitado con Cristo (3:1) indica que lo m‡s
importante para el cristiano son las cosas espirituales. Lo espiritual cuenta
m‡s que lo material, lo celestial que lo terrenal, lo interior que lo exterior.
La pregunta que
Pablo hace en vers’culo20 subraya una contradicci—n en la vida del legalista.
Si realmente lo espiritual importaba al legalista, porque inventa preceptos
tocante cosas exteriores? Si esta muerto al mundo, porque se ocupa de
cuestiones materiales? Todas estas cosas est‡n en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres. Lo inœtil de
un enfoque materialista se revela en lo siguiente: ... todas estas cosas se destruyen con el uso. Vers’culo 22 Es
decir, cuando comemos algo, se descompone. La ropa se gasta al usarla. Pero y
las cosas divinas duran para siempre.
El mundo est‡
impresionado con lo estricto en una religi—n. Pero eso no le interesa a Dios.
En la India hay hombres Hindœes que andan a pie de aldea en aldea, devotos, mal
vestidos, viviendo de limosnas, durmiendo en el suelo, aguantando el calor del
d’a y el fr’o de la noche. Muy devotos. Muy estrictos. Pero son muy
espirituales por eso? En realidad son id—latras, devotos a dioses falsos. Van
rumbo al infierno.
Es verdad que frente
al mundo, y a cristianos indoctos, el legalismo tiene cierta reputaci—n de sabidur’a en culto voluntario, en humildad y en
duro trato del cuerpo. Pero que valor tiene respecto a dominar los malos
deseos? Para saber esto, lea vers’culo23.
B‡sicamente, el
legalista tiene dos enfoques err—neos que Pablo revela en Colosenses 2:20-23:
Primero, se ocupa
demasiado en cosas exteriores, sin entender la uni—n interior del creyente con
Cristo. Segundo, cree que ser estricto es ser espiritual.
1. Explique como Pablo expone la
contradicci—n en las ideas del legalista.
_____________________________________________________________________________________________________________
2. Explique por quŽ imponiŽndose
leyes estrictas no sirve. ______________________________________________________________________________________________________________
3. Explique lo que significa ser
muerto y resucitado con Cristo en el contexto de esta lecci—n.
______________________________________________________________________________________________________________
Tarea: Lea Romanos 14
cuidadosamente
La libertad en
Cristo no es libertinaje. En Romanos 14, Pablo nos da el otro lado de la moneda
respecto a la cuesti—n de la libertad. S’, hay l’mites. Pero estos l’mites no
son reglamentos, sino de principios b‡sicos para mantener buenas relaciones
entre cristianos. En este cap’tulo se ve cinco de estos l’mites.
1. Al legalista se le
define como un hermano dŽbil. Vers’culos 1-3
2. Debemos evitar
juzgarnos los unos a los otros en asuntos menores. Vers’culos 4-13
3. El pecado no existe
en cosas materiales, sino en los corazones y actitudes de los hombres. Vers’culos
14, 20
4. Servicio mutuo en
amor es el principio b‡sico en relaciones cristianas. Vers’culos 15-20
5. La limitaci—n de
conciencia, sea de uno mismo o de un hermano dŽbil. Vers’culos 21-23
Aunque cuestiones de
comida y de d’as de fiesta son de menos importancia para cristianos de hoy, no
obstante, los principios b‡sicos que Pablo expone aqu’ sirven para toda
/cuesti—n de moralidad en asuntos secundarios.
Note: Pablo dice que
debemos evitar ÇofenderÈ a otros hermanos, vers’culo 21. ÀQuŽ quiere decir ofender? Significa cualquier cosa que
desagrada a otro hermano? No. La
palabra ofender en griego es skandalizomai,
que significa, Òprovocarlo a alguien a pecarÓ. El mero hecho de que algœn
hermano no esta conforme con lo que comes no le da el derecho a imponerte restricci—n
alguna. Mientras que lo que tu comes no es causa para que el hermano peque, el
no tiene derecho de imponerte ninguna restricci—n.
Abajo hay tres
ejemplos de problemas que pueden surgir entre cristianos. Contesta a la
pregunta s’ o no despuŽs de cada ejemplo y explique, a base de esta lecci—n,
porque usted contesta as’.
Primer ejemplo: A Juan le gustaba mucho
la caser’a. Pero al Jorge le desagradaba la idea de ir al campo y matar
animales por deporte. Jorge le dijo a Juan un d’a, Òvisto que la caser’a me
ofende, tu no puedes ir de caser’a porque en Romanos 14:21 dice que no puedes
hacer lo que ofende a tu hermano.Ó ÀTen’a Jorge raz—n en decir esto? Debe Juan
abandonar su deporte preferido a causa de esto?
Segundo ejemplo: A Juanita
le gusta llevar aretes. Pero Josefina cree que es pecado hacer eso. Debe
Juanita ofrecerle a Josefina un par de aretes para quitarle este criterio?
Los legalistas sacan
vers’culos de la Biblia para justificar sus criterios. Esos vers’culos son por
regla general malinterpretados, tomados fuera de contexto o explicados con
razonamiento superficial. Vale la pena estudiar algunos de estos vers’culos.
Unos dicen que es
pecado que la mujer se vista con pantalones. Basan esto en Deuteronomio 22:5
que dice:
No vestir‡ la mujer traje de hombre, ni el hombre vestir‡ ropa de mujer porque abominaci—n es a Jehov‡ tu Dios cualquiera que esto hace.
El argumento sigue
as’: El pantal—n es ropa para hombre. La mujer no debe llevar ropa de hombre.
Por lo tanto, la mujer no debe llevar pantal—n.
El error l—gico aqu’
se encuentra en la primera frase, Çel pantal—n es para hombreÈ. Esto es falso
porque no todos los pantalones son hechos para hombres. Hay pantalones hechos
para mujer. Claro que la mujer no debe llevar los pantalones de hombre. No le
quedan. Son cortados de manera distinta. Si, pues, una mujer lleva pantalones
hechos para mujer, no esta llevando ropa de hombre.
Esto se base en 1Pedro
3:3 que dice:
Vuestro atav’o no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos.
A base de esto,
algunos dicen que es pecado que la mujer lleve aretes u otras joyas. Algunos
incluyen en esto al anillo matrimonial que llevan los hombres.
La frase, adornos de oro en el griego original es peritesis.
La parte peri quiere decir Òalrededor,Ó y tesis es ÒpuestoÓ. El peritesis
significaba los hilos de oro que las mujeres ricas usaban para envolver sus
peinados ostentosos. As’, pusieron el oro alrededor de su peinado para
guardarlo en su sitio. A veces ataban joyas, (perlas por ejemplo) en su peinado
tambiŽn. (A eso Pablo tambiŽn se refer’a en 1Timoteo 2:9) Era una costumbre
nacida en Roma con mujeres ricas y vanidosas.
Pedro estaba
diciŽndoles a las mujeres cristianas que no deb’an copiar las modas extravagantes
del mundo, sino de copiar el ejemplo de mujeres de Dios que se enfocaban en lo
interior, lo del coraz—n.
En 1Corintios 14:34-35
leemos:
Vuestras mujeres callen en la congregaciones porque no les es permitido hablar, sino que estŽn sujetas, como tambiŽn la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos, porque es indecoroso que una mujer hable en la congregaci—n.
Algunos, por motivos
insuficientes, interpretan la palabra hablar
como equivalente a ÒpredicarÓ. Permiten sin ningœn recelo que las mujeres oren
en voz alta, que se saluden entre si o que corrigen a sus ni–os. Pero todas
estas actividades son formas de hablar tambiŽn. Porque limitar la palabra hablar de esta manera? M‡s, si Pablo
quer’a decir que la mujer nunca puede predicar, porque no uso la palabra predicar en lugar de hablar?
Todo se pone en
claro cuando entendemos que la palabra griega que Pablo us—, lalein,
puede ser traducida en ÒconversarÓ. Las mujeres no deben conversar entre s’,
sino estar atentas al culto. Si no entienden un punto, deben guardar sus
preguntas para despuŽs y no discutir el asunto entre ellas, porque esto estorba
al culto. La cuesti—n de predicas por mujeres sencillamente no tiene nada que
ver con lo que Pablo dice aqu’.
La mujer aprenda en silencio, con toda sujeci—n. Porque no permito a la mujer ense–ar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio.
Un poco de gram‡tica
es necesario para entender bien estos vers’culos. El verbo Òense–arÓ esta en el
tiempo presente en el griego original. Significa, Òcontinuar ense–andoÓ. Es
decir, no es una prohibici—n absoluta respecto a ense–ar de vez en cuando. Significa
que la mujer no puede tener un ministerio de ense–anza en la iglesia como si
fuera pastor. En efecto, ÀQuŽ t’tulo les da a los que siempre ense–an en la iglesia
y que tienen autoridad sobre ellas? Se llaman, obviamente, pastores. Pablo est‡
diciendo que la mujer simplemente no puede ser pastora, o ocupar un ministerio
de pœlpito.
Una mujer puede
tener y manifestar cualquier don espiritual. Pero no puede tener oficios de
liderazgo en la iglesia.
Hemos visto que el
legalismo est‡ basado en una combinaci—n peligrosa de ignorancia con orgullo
espiritual. Esta ignorancia se refiere especialmente a las doctrinas de la
suficiencia de la cruz, la justificaci—n por la fe, la santificaci—n, el papel
de la ley divina en la vida del cristiano y la naturaleza de su uni—n como
creyente con Cristo.
La actitud principal
de los legalistas es juzgar a otros cristianos. As’, el legalista transgreda el
mandamiento divino respeto a no juzgarle al pr—jimo en lo de cuestiones de
conciencia personal.
El cristiano sabio
no le permitir‡ al legalista imponerle sus leyes. No obstante, el cristiano
siempre andar‡ en amor, buscando lo que corresponde a la paz y al amor entre
hermanos.
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